Se siente
cálido, su rose con mi piel es casi indetectable, solo el calor me hace saber
que es cierto, que es verdad lo que cae en mis manos, lo que sutilmente roza
mis piernas, aquello que deja una marca fuerte en mi piel, en mi ropa y que no
deja ver el color real del suelo.
Aquel instrumento que dejó brotar de mi lo que no podía por sí solo, me hace
una pequeña marca en mis dedos, me hace ver mi reflejo triste y solitario, me
veo a mí misma con los ojos color soledad, con el placer de ser algo gracias a él,
que dulce calor que emana de mis brazos, suave y dulce sabor a hierro, real
color rojo, cálida sangre que me hace sentir lo que me hacía falta.