Qué lindo
es tener esa familia que cree en dios, que lo tiene presente, tener y hacer
parte de esa hermosa familia que está unida a pesar de todo, es bello ver que
en algún momento todo lo que paso fue bueno las risas, las lágrimas, los
abrazos, los juegos de niños, las bromas de adultos y aquellas canciones que se
bailaban al compás de la tía alegre, aquella tía que nunca falta, la que
siempre nos reúne, la que vive lejos pero que siempre está de cerca, la que nos
espera con regalos, la que siempre tiene esa hermosa sonrisa en su rostro y los
brazos abiertos para recibirnos, en la familia tampoco nunca puede faltar la
prima apartada, la que siempre se encuentra en un rincón de la sala, la que
nunca habla pero en el momento en que se juntan los primos es la primera en
tomar la palabra, es tan lindo ver y recordar aquella familia que estaba unida
por los abuelos. Aquella familia que siempre se reunida en navidad esperando el
año nuevo con las maletas en la puerta, las uvas en las mano y las lentejas en
los bolsillos.
Aquella familia
que se veía reunida en las fotos se fue agrandando cada año más, ya los niños
crecieron, ahora son jóvenes con expectativas para su futuro, aquellos que
soñaron con ser padres los fueron, trayendo al mundo hermosos hijos que se
hicieron parte en el mismo momento en
que se supo de su existencia, aquellos amigos que nunca pueden faltas, tampoco
aquellas mascotas, aquel perro que
acompaño al abuelo en sus salidas al campo, aquel gato que se dormía en las
piernas de la prima, aquellos vecinos que gritaban para saludar, que más que
vecinos eran primos.
Qué lindo
es ver como la familia que era de 13 se convirtió en una familia de 20 y hasta más, la familia poco
a poco va creciendo, cada año llega un integrante nuevo, sin perder las
costumbres que desde pequeños nos enseñaron. La familia cada vez es más tecnológica
sin dejar el hecho de salir cada 1 de enero a hacer asado, ir a piscina, jugar
futbol y hacer melcochas.
En la
familia los primos se vuelven cristianos, otros católicos, puede que unos no
crean pero la familia sigue estando unida porque no importa si crees o no lo
importante es nunca pierdas a las personas que siempre estuvieron contigo, con
las que compartiste juegos tontos y buenas costumbres, no se necesita de una
persona que nos una, solo de tener la determinación de saber que hay algo más
que nos lleva con las personas que amamos.
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